La Cofradía del Nazareno de Santa María inicia la Cuaresma con la imposición de la ceniza este viernes 20 de febrero
Este miércoles 18 de febrero se conmemoró el Miércoles de Ceniza, la jornada que marca el inicio de la Cuaresma, un periodo de cuarenta días litúrgicos fijado por la Iglesia como tiempo de preparación espiritual antes de la Pascua. La práctica de imponer cenizas a los fieles forma parte de la tradición cristiana desde hace siglos y tiene raíces en antiguas expresiones de penitencia y humildad.
La Cofradía del Nazareno de Santa María ya se encuentra ultimando los preparativos de un intenso calendario de Cuaresma, que dará comienzo este viernes 20 de febrero con la Santa Misa de Hermandad a partir de las 19:30 horas. En esta celebración, el Director Espiritual de la corporación, el Padre Aquiles López Muñoz, presidirá el rito de la imposición de la ceniza, invitando a los fieles a la reflexión sobre la vida y a la renovación del compromiso con Dios y con el prójimo.
Durante el rito, el Padre Aquiles bendecirá las cenizas y, uno por uno, marcará la frente de los fieles con una cruz impregnada de estas mientras pronuncia la frase tradicional “Polvo eres y en polvo te convertirás”. Esta fórmula recuerda la mortalidad humana y la necesidad de arrepentimiento y conversión interior. En la liturgia también se emplea en ocasiones la exhortación “Convertíos y creed en el Evangelio”, que subraya el llamado a la conversión y a abrir el corazón al mensaje cristiano.
La costumbre de iniciar la Cuaresma con la imposición de cenizas responde a una antigua práctica de la Iglesia occidental. Las cenizas utilizadas suelen proceder de la quema de los ramos bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior. El gesto simbólico remite a textos del Antiguo Testamento en los que la ceniza se asocia con el lamento y la humildad ante Dios, y se introdujo gradualmente en la liturgia cristiana para señalar, de forma visible, el comienzo de un tiempo de recogimiento y renovación espiritual.
El Miércoles de Ceniza también se caracteriza por ser día de ayuno y abstinencia para los creyentes, invitando a dedicar más tiempo a la oración, a la reflexión y a la práctica de obras de caridad. La Cuaresma es vista como un camino que conduce al misterio pascual, animando a vivir con sencillez y a profundizar en la fe.